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    The begining of a mental exploration I'm starting, where things must be trespassed, and not stumbled upon, where humanity has an awareness that enlightens us and at the same time blinds us. Personal investigation, we'll see what we get from here. Read Less
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un imperio irguiéndose a los piés de toda la civilización, con un lento latir que impactaba las columnas, un pulso electromagnético que acababa con el sonido de la máquina, nacía de nuevo un ser, en medio de todo lo que yacía imperativamente muerto. Nunca entenderé ese misterio que se repite una vez cada cientos de millones de años en corredores inimaginables, y por una suerte de accidentes que reunen las características básicas para darle espacio. la vida gestándose de la nada. del vacío. el mundo ha muerto hace siglos, y la máquina ha evolucionado a niveles inteligibles en la que no requiere de mentes orgánicas para subsistir. Son ahora el conjunto de harware y software comandados por bits y cables los que comandan y habitan la tierra. La máquina no necesita alimento, ni sueño, ni sufre con los pesos de los sentimientos y las rivalidades. La máquina sólo calcula el resultado más positivo a través del menor esfuerzo o el camino más corto. La humanidad se extinguió sola, y el arreglo de máquinas y luces y sonidos de onda cuadrada son todo lo que queda. Pero en medio de esta vasta formación de sensatez y relativo silencio, dos células encuentran en un microorganismo que se autogenera en este espacio baldío y nace un nuevo ser. El nuevo primer ser. Su sangre alimentará la tierra para que su vida reviva el nuevo imperio, el nuevo idioma. Su vida estará habitada por el conocimiento digital y su corazón tendrá la fuerza pasional que alguna vez nos hizo algo más que cajas de fotografías abandonadas en nuestros espacios vacíos ya.
Sonidos de lluvia que nunca cae... todas las voces del mundo han sido olvidadas, y en su lugar solo queda el otoño. Cada viento frío se parece al mantra de los carros que alguna vez se movían como hormigas por avenidas sin fin. Ahora el polvo lo cubre todo, y los ríos son tan negros que me hacen creer en las almas. Lo único que oigo suena en la profundidad de mis sueños, y es un alarido de un ejército de cuervos que se mueve con velocidad por el espacio vacío, y en el reflejo de sus ojos hay alguien a quien no reconozco y que me devuelve la sensación de haber olvidado mi nombre.
pensar a partir de la memoria, recordar dónde quedaron las cucharitas del azúcar, de dónde nacieron las tildes, cómo sintetizar morfina, cómo armar una red que se despliegue puerto a puerto, de dónde venían las olas, qué es la fisión y cómo se recordaba el propio nombre. 
una vez hubo humanos. sus pieles se conectaban con todas las señales universales, eran receptores de impulsos. una vez se escribió sobre la arena, y alguien intentó abarcar uno de los universos con una evaluación numérica en 42 partes, pero todo eso no es más que memoria. Y de este ser espasmódico que se revuelve entre humedades es válida la pregunta de quién son las memorias que le han sido heredadas. con qué propósito. pensar en la forma, en el borde, el límite de la lengua y la saliva. un imperio de tejidos impactados por el vacío. ahora que lo entiendes, qué de todo es una imagen, y qué de todo es solo el reflejo de la memoria de un planeta cuyo programa de ejecución es la muerte.