Berlin
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"You are Here", Nathan Fake
 
 

EL CIELO SOBRE BERLIN, Wim Wenders 

Cuando el niño era niño andaba con los brazos colgando, quería que el arroyo fuera un río, que el río fuera un torrente y que este charco fuera el mar. Cuando el niño era niño  no sabía que era niño, para él todo estaba animado, y todas las almas eran una. Cuando el niño era niño no tenía opinión sobre nada, no tenía ninguna costumbre, se sentaba en cuclillas, tenía un remolino en el cabello  y no ponía caras cuando lo fotografiaban. Cuando el niño era niño era el tiempo de preguntas como: ¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué no allí? ¿Cuando empezó el tiempo y dónde termina el espacio? ¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño? Lo que veo oigo y huelo, ¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo? ¿Existe de verdad el mal y gente que en verdad son los malos?¿Cómo puede ser que yo, el que yo soy, no fuera antes de devenir; y que un día yo, el que yo soy, no seré más ese que soy? Cuando el niño era niño no podía pasar las espinacas, los porotos, el arroz con leche y el coliflor saltado. Ahora se lo come todo y no porque lo obliguen. Cuando el niño era niño despertó una vez en una cama extraña y ahora, una y otra vez. Muchas personas le parecían bellas, y ahora sólo con suerte. Imaginaba claramente un paraíso y ahora apenas puede intuirlo. Nada podía pensar de la nada, y ahora esta idea lo estremece. Cuando el niño era niño  jugaba con entusiasmo, y ahora se mete en sus cosas como antes sólo cuando esas cosas son su trabajo. Cuando el niño era niño las manzanas y el pan le bastaban de alimento, y todavía es así.Cuando el niño era niño, las bayas le caían en la mano sólo como caen las bayas, y ahora todavía. Las nueces frescas le ponían áspera la lengua, y ahora todavía. Encima de cada montaña  tenía el anhelo de una montaña más alta y en cada ciudad el anhelo de una ciudad más grande, y siempre es así todavía. En la copa del árbol  tiraba de las cerezas con igual deleite como hoy todavía.Se asustaba de los extraños  y todavía se asusta; esperaba las primeras nieves, y todavía las espera. Cuando el niño era niño, lanzó un palo como una lanza contra un árbol, y hoy vibra ahí todavía.