• Así es como estamos. Ceñidos, apretados, ahogados...
    Contamos todos y cada uno de los céntimos que guardamos en nuestro monederos.
    Escondemos los billetes grises, rojos, azules, amarillos, verdes... ¿Existen los verdes?
    Y es que esta crisis nos está asfixiando, controlándonos todos y cada uno de nuestro movimientos. Sacando a la luz el carácter interesado del especimen humano.
    Apretados.
    Y por estar apretados se nos está arrugando la piel antes de tiempo, a nosotros. A los jóvenes. A los jóvenes de espíritu. A los jóvenes de corazón.
    Pero, aunque estemos apretados, aunque nos engañen, nos utilicen, nos manipulen, nos roben nuestro dinero, nuestra libertad, la libertad de expresión y nuestro preciado tiempo, nunca jamás nos robarán la sonrisa.