• Add to Collection
  • About

    About

    Árbol, buen árbol, que tras la borrasca/te erguiste en desnudez y desaliento,/sobre una gran alfombra de hojarasca/que removía indiferente el vie… Read More
    Árbol, buen árbol, que tras la borrasca/te erguiste en desnudez y desaliento,/sobre una gran alfombra de hojarasca/que removía indiferente el viento.../Hoy he visto en tus ramas la primera/hoja verde, mojada de rocío,/como un regalo de la primavera,/buen árbol del estío./Y en esa verde punta/que está brotando en ti de no sé dónde,/hay algo que en silencio me pregunta/o silenciosamente me responde./Sí, buen árbol; ya he visto como truecas/el fango en flor, y sé lo que me dices;/ya sé que con tus propias hojas secas/se han nutrido de nuevo tus raíces./Y así también un día,/este amor que murió calladamente,/renacerá de mi melancolía/en otro amor, igual y diferente./No; tu augurio risueño,/tu instinto vegetal no se equivoca:/Soñaré en otra almohada el mismo sueño,/ y daré el mismo beso en otra boca./Y, en cordial semejanza,/ buen árbol, quizá pronto te recuerde,/cuando brote en mi vida una esperanza/que se parezca un poco a tu hoja verde...//Antonio Machado Read Less
    Published:
Semana 2, día 2.
Árbol morado.
El árbol morado espera el retorno de la Pechicastaña mientras ella anda en los infinitos mundos de las ensoñaciones....
Semana 2, día 2
Árbol morado (18 x 25)
2018
Poema del árbol

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca 
te erguiste en desnudez y desaliento, 
sobre una gran alfombra de hojarasca 
que removía indiferente el viento...

Hoy he visto en tus ramas la primera 
hoja verde, mojada de rocío, 
como un regalo de la primavera, 
buen árbol del estío.

Y en esa verde punta 
que está brotando en ti de no sé dónde, 
hay algo que en silencio me pregunta 
o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas 
el fango en flor, y sé lo que me dices; 
ya sé que con tus propias hojas secas 
se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día, 
este amor que murió calladamente, 
renacerá de mi melancolía 
en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño, 
tu instinto vegetal no se equivoca: 
Soñaré en otra almohada el mismo sueño, 
y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza, 
buen árbol, quizá pronto te recuerde, 
cuando brote en mi vida una esperanza 
que se parezca un poco a tu hoja verde...

Antonio Machado