El proyecto nace de un encargo que no exige un propósito en particular, sino un desarrollo que involucre modelado tridimensional en Rhinoceros 5 y su extensión Grasshopper. Desarrollando este modelo tridimensional, se podrán buscar materiales, técnicas y procesos que permitan reproducir la pieza modelada resultante, y de esa manera obtener una “pequeña serie” a partir del original.

En su punto más sencillo, las caras son nuestra identidad como personas. Y la manera en que las personas conectan nuestra apariencia física con la personalidad que conocen, se forma la entidad que entendemos como propia. Es tan veloz la manera en que reconocemos las caras en su apariencia y en la información que nos está expresando, que solo toma un segundo reconocer a alguien, incluso si el nombre, o hasta el lugar donde conocimos a esa persona, se nos pueda olvidar fácilmente.
Molde y copias realizados por Rigoberto Hernández, esmaltados por Eliana León.