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    Animal. Historia de un insulto.
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Proyecto Personal
Serie fotográfica compuesta por despojos de animales comestibles cuyo nombre es un insulto.
Conceptualización, Dirección de arte y ejecución del lettering.
ANIMAL
En serio, verte comer es como mirar un documental de animales de La 2. Te sientas a la mesa como quien deja caer un saco de patatas,
aspiras bien hondo un par de veces para dejar libre esa narizota tuya, y hala: que empiece el festín. La comida va de una mano a la otra,
te condecoras con manchurrones que parecen lagos africanos, la grasa chorrea por las comisuras de tus labios y eructas tan fuerte
que en una estación meteorológica de la Antártida detectan una sospechosa corriente de aire caliente en Europa.
¿Pan? No, que eso llena y me quita el hambre”. Por el camino rompes una copa, pierdes un tenedor y te atragantas con un hueso de pollo.
“Y qué bien se come cuando se come bien, joder”. Como un animal.
CERDO
Casi puedo ver los microbios saltando de tu dedo a mi plato, llevando a cabo el abordaje como una tripulación de piratas peludos y sarnosos.
Tú, que podrían escribirte “lávalo, guarro” en la frente como si fueras un coche abandonado a la intemperie, acercas tu mano a mi plato.
Tú, que entre tus uñas podrían plantar patatas. Tú, que la gente cuando viaja contigo baja las ventanillas del coche al pasar por la depuradora
de residuos, para airear. Tú, que no te has lavado las manos desde que se inventó el agua, acercas tu dedo en forma de butifarra a mi plato
hasta tocar las patatas, mientras preguntas: “¿te vas a comer eso?”. No, maldito cerdo . No me lo voy a comer.
GALLINA
Que no hay huevos, dijeron. Que no hay huevos a pedirse el-plato-este-de-pescado-venenoso-que-si-no-lo-cortas-por-el-punto-exacto-te-mueres. Como en el capítulo aquél de Los Simpson. Que eres un gallina. Y a ti, como a Marty McFly, nadie te llama gallina.
Lo pides, el cocinero japonés con sospechosa pinta de kamikaze con resaca hace el numerito delante vuestro, lo trocea, lo corta, te lo sirve, lo pruebas, se te lleva la ambulancia
y te mueres. Eh, y puede que ya estés muerto, pero al menos no eres un gallina.
PULPO
“¿Si fuera un plato, qué plato sería?”. Una de esas preguntas absurdas que me haces de vez en cuando, esperando que te suelte un cumplido ñoño. Que te diga que eres suave como una crema francesa, dulce como la miel o, yo qué sé, apasionado como una sopa picante mexicana. Pero luego pienso en tus manazas todo el día encima mío, patosas e inexpertas, sin apenas tacto, como si fueran de madera, y pienso que ni crema, ni miel ni hostias. Si fueras una comida, serías pulpo. De esos que hay que golpear para que se pongan tiernos.
CABRITO
Se supone que la última patatita no se la come nadie. Que se queda allí hasta el final de los días, como testimonio del tiempo que pasa.
Se queda en el plato viéndolas pasar, saludando a los fieles del bar, preguntando que qué tal el día en la oficina y que parece que hoy refresca.
La última patatita no la quiere nadie, así que me decido a darle un buen final. Pero entonces desenvainas el palillo de entre tus dientes,
la pinchas apenas sin miras, como si lo hubieras hecho toda la vida, y pones final a su existencia.
Era mía, yo la quería. Y ahora la he perdido por tu culpa. Cabrito.
BESUGO
Tienes el plato delante y lo miras fijamente. Es un plato, pero podría ser un huevo de Fabergé, el arca de la alianza o un pájaro Fénix,
que te daría igual. Porque a todo y a todos les dedicas la misma mirada inexpresiva de bobo, con tus ojos medio cerrados y la boca siempre entreabierta. Y te traen el plato, decía, e ironías de la vida, has pedido besugo. Y él te mira, y tú le miras. Y joder, cómo os parecéis.
Almas gemelas. Y no puedo dejar de pensar que la mirada del animal que yace en tu plato es más intensa, más inteligente, más viva que la tuya.
Que su conversación sería más interesante y me llenaría más aunque, como tú, vea el mundo con ojos de besugo.
PUBLICADO EN LA REVISTA TAPAS · JUNIO 2016
Y sus gifes correspondientes:
PROYECTO PERSONAL
Año: 2016
Fotografía: Cristina Reche
H.E. : Adrián Geralnik
Textos: Ferran Padilla