Como es sabido en el leguaje visual la ley de la relación entre figura y fondo establece que el ojo reconozca la figura por sobre el fondo, pero al mismo tiempo es válido lo contrario. Esta condición nos permite plantear la ambivalencia que tienen las obras de arte y las personas en este proyecto. Las obras de arte se completan al ser expuestas y admiradas y las personas se completan al ver reflejada la esencia de su alma en el poder de la creación.

La dicotómica es la relación entre la arquitectura y el paisaje. En un dialogo continuo entre la topografía natural del valle de Santiago y una topografía artificial construida por el hombre se construye el espacio para el museo. Un vacío en el terreno obtenido por la ausencia de fondo. Como en la obra de Eduardo Chillida para Vitoria la superficie del terreno se articula en desnivel para crear un espacio geográfico sin tiempo. Luz y sombra se persiguen constantemente equilibrando el espacio, generando profundidad y dando vida a las estáticas obras que se mueven con el sol. En la sombra los visitante encuentran alivio, protección y descanso. Esta danza entre luz y sombra pausas y movimiento activa el espacio. 
Team:
NOBORDERS collective
and
Ninna Feijó Brusamolin
Wolfang Schoenbeck Galindo
Humberto Lameda Latouche
Ignacio Morales Lorca