What Fer and Nora wanted for their wedding was to be a big party where all guests, from first to last, have fun and a good time with them. They wanted everyone to participate from the outset to make that day unforgettable. So with this in our mind we started working. We had several ideas but the one that fits better with what the couple wanted was an invitation that the guests themselves had to finish. With all this in our minds we created an invitation in two parts, the lower with the event data and instructions in order that everyone know what to do and the top with a series of micro-perforated circles by laser that could be separated as each guest wanted and, this way, draw various elements regarding the wedding such as a heart, rings, a shrimp... typical things. The instructions gave ideas, but then everyone was free to do what they wanted to make their invitation personal. And it didn't stop there, these leftover circles became confetti to be thrown to Fer and Nora when they leave the church, helping to create a party atmosphere in their first minutes as newlyweds.

Lo que Fer y Nora querían para su boda es que fuese una gran fiesta donde todos los invitados, desde el primero hasta el último, se divirtiesen y pasasen un buen rato en su compañía. Querían que todos participasen desde el principio para hacer de ese día algo inolvidable. Así que, con este objetivo en mente comenzamos a trabajar. Por nuestras cabezas pasaron varias ideas pero la que mejor se adaptaba a lo que los novios querían era una invitación que los propios invitados tuviesen que terminar. Con todo esto creamos una invitación dividida en dos partes, la inferior con los datos del evento y las instrucciones de uso para que todo el mundo supiese qué hacer y la parte superior, con una serie de círculos microperforados con láser que, podían ser separados al gusto de cada invitado para dibujar diversos elementos referentes a la boda tales como un corazón, unos anillos, un langostino... lo típico. En las instrucciones dábamos ideas, pero luego cada uno fue libre de hacer lo que quisiera para convertir su invitción en algo personal. Además la cosa no acababa ahí, ya que esos círculos sobrantes se convertían en confeti que poder guardar para echárselo a Fer y a Nora al salir de la iglesia, contribuyendo así a crear una atmósfera de fiesta en sus primeros minutos como recién casados.