Showcase & Discover Creative Work Sign Up For Free
Hiring Talent? Post a Job

Bēhance

Visual prometheans

  • 698
  • 27
  • 6
  • This one will be in spanish for a while, I don't have the mood for translate it right now. The idea is to make a project, ever growing and changing focused in brother hood, loneliness, manhood  (for now Im focused in my male brothers and in myself), in the act of the physical contact like an expression of love, anger, etc.

    «Querer fijar fugaces espejismos, no es sólo una cosa imposible, tal y como ha quedado probado tras una investigación alemana concienzuda, sino que desearlo méramente es ya una blasfemia. El hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, y ninguna máquina humana puede fi jar la imagen divina. A lo sumo podrá el artista divino, entusiasmado por una inspiración celestial, atreverse a reproducir, en un instante de bendición suprema, bajo el alto mandato de su genio, sin ayuda de maquinaria alguna, los rasgos humano-divinos.»
    Walter Benjamin, Pequeña historia de la fotografía. «It is with considerable difficulty that I remember the original era of my being: all the events of that period appear confused and indistinct. A strange multiplicity of sensations seized me, and I saw, felt, heard, and smelt, at the same time; and it was, indeed, a long time before I learned to distinguish between the operations of my various senses. By degrees, I remember, a stronger light pressed upon my nerves, so that I was obliged to shut my eyes. Darkness then came over me, and troubled me; but hardly had I felt this, when, by opening my eyes, as I now suppose, the light poured in upon me again.  I walked, and, I believe, descended; but I presently found a great alteration in my sensations. Before, dark and opaque bodies had surrounded me, impervious to my touch or sight; but I now found that I could wander on at liberty, with no obstacles which I could not either surmount or avoid. The light became more and more oppressive to me; and, the heat wearying me as I walked, I sought a place where I could receive shade.»
    Mary Shelly, Frankenstein. A veces pareciera más fácil teorizar sobre el trabajo que hacerlo, otras en cambio más fácil el hacer que el teorizar, en este caso ninguno de los dos ha sido sencillo. Cuando me he puesto a pensar, o al menos lo he intentado, sobre esta serie de fotografías y manipulaciones; he procurado recurrir a otros para hablar sobre ellas, para conceptualizar un trabajo que originalmente surge de una inquietud púramente visceral y orgánica a la cual me referiré más adelante. Las piezas visuales no suelen encajar perfectamente en ninguna categoría, pero es un instinto casi natural el intentar hacerlas caber en alguna parte. Por ello he recurrido a Phillip Dubois (en su libro El acto fotográfico) cuando hace referencia a la fotografía como Index cercano al performance para encastrar esta serie de trabajos en alguna parte: “En estos casos, el «contenido» de la obra (como referente externo expresado en un mensaje) se encuentra complétamente vacío: «la obra» entonces no nos dice otra cosa que lo que la hace ser obra. Toda la semántica del mensaje reside únicamente en su pragmática (no es el producto o resultado lo que importa, es el acto mismo por el cual algo sucede - acto del artista, y también acto del espectador). Decía que estas piezas surgen de la emotividad más que del raciocinio o el afán de teorizar, en mi opinión y sin ánimo de ser crítico (tan solo plantenado una experiencia personal) lo que más defi ne la posmodernidad es la constante soledad al estar rodeado de muchas personas, el constante aislamiento a pesar de la aparente falta de espacio en la que vivimos. Te rozas constántemente con decenas, cientos de personas en un tu diaria experiencia inmerso en esos no-lugares de Auget pero aun asi, o tal vez por ello, nunca dejas que nadie se acerque tanto como para que te toque de verdad o para que exista un contacto real que no sólo comprometa el acto físico del tacto sino el psicológico de encuentro. Si a eso le sumamos el afán casi fetichista de ocultamiento en el que se hayan centradas nuestras culturas (rendidoras de culto a las máscaras y las fachadas, alejadas de cosmovisiones y del ser humano), tranformando la interacción en la más simple de las transacciones, reduciendo al mínimo el compromiso con otros y uno mismo al protegernos bajo falsos rostros prefabricados; nos encontramos con un montón de individuos solos, encerrados en sus pequeños círculos de seguridad, necesitados del contacto humano pero incapaces de arriesgarse a obtenerlo. La globalización permite muchas cosas, entre ellas ver que tan cercanos somos a pesar de las distancias geográficas, el ser capaces de ver al otro en nuestra puerta y no distante y ajeno.En esta serie las piezas estan conformadas por fragmentos, recortes de pieles, adosadas, amalgamadas, cosidas sin importar las diferencias raciales o de edad entre sus donantes. Se han generado nuevos mutantes herederos de la superfi cie de sus progenitores pero poseedores de una nueva identidad, tal vez amorfa para nuestros estándares pero no por ello menos seductora.Cada pieza es a la vez un experimento topológico y topográfi co, un territorio a recorrer, una invitación a la sensualidad y a encontrar en la piel del otro y la propia no una barrera que nos separa sino la posibilidad de establecer puentes y puntos de contacto no sólo a nivel físico sino emocional. Citando a Foucault cuando hace referencia a las cuatro similtudes, estas piezas son «convenientes» ya que: «Acercándose una a otra, se unen, sus bordes se tocan, sus franjas se mezclan, la extremidad de una traza el principio de la otra (...) la convenientia es una semejanza ligada al espacio en la forma de “cerca y más cerca“. Pertenece al orden de la conjunción y del ajuste. Por ello, pertenece menos a las cosas mismas que al mundo en que ellas se encuentran.»
    O para ponerlo en términos más literarios, en palabras del gran Walt Whitman:
    «Love-thoughts, love-juice, love-odor, love-yielding, love-climbers, and the climbing sap,
    Arms and hands of love, lips of love, phallic thumb of love, breasts of love, bellies press’d and glued together with love,
    Earth of chaste love, life that is only life after love,
    The body of my love, the body of the woman I love, the body of the man, the body of the earth.»

    «Una especie de cordón umbilical une al cuerpo de la cosa fotografiada a mi mirada; la luz, aunque
    impalpable, es aquí un medio carnal, una piel que comparto con aquel o aquella que han sido fotografiados.»
    Roland Barthes, La cámara lúcida.
     
    Thank you Heliumen Triana, without your teaching nothing could be possible.
  • Yourmung's Visual Promethian 01
  • Yourmung's Visual Promethian 01
  • Yourmung's Visual Promethian 01